Son dos de los términos que más preguntas generan al reservar, y confundirlos puede hacer que te lleves una sorpresa el día de la devolución. Vamos a dejarlo claro de una vez.
La fianza
Es un depósito que se retiene al recoger el vehículo para cubrir posibles costes adicionales del alquiler: diferencias de combustible, kilómetros extra no contratados, peajes o multas de tráfico. Se libera al comprobar que todo está en orden en la devolución.
La franquicia de garantía
Es el importe máximo del que respondes económicamente si el vehículo sufre daños durante el alquiler. Con nuestra cobertura Básica la franquicia es más alta; con las coberturas Estándar o Confort, opcionales, se reduce significativamente.
En resumen: la fianza es un depósito que recuperas si todo va bien; la franquicia es el límite de responsabilidad en caso de daños. Puedes reducir la segunda contratando una cobertura superior, pero no eliminar la primera.
